Un informe de Transparency Internacional reveló los países con mayor y menor corrupción del mundo.

El índice, que clasifica 180 países y territorios según sus niveles percibidos de corrupción en el sector público según expertos y empresarios, utiliza una escala de cero a 100, donde cero es altamente corrupto y 100 es el menos corrupto.

Los países menos corruptos son Dinamarca y Nueva Zelanda con puntajes de 88 y 87, respectivamente.

Los países más corruptos del planeta son Somalia, Siria y Sudán del Sur con puntajes de 10, 13 y 13, respectivamente.

Más de dos tercios de los países obtienen puntajes inferiores a 50 en el IPC de 2018, con un puntaje promedio de solo 43.

Si bien hay excepciones, los datos muestran que, a pesar de algunos avances, la mayoría de los países no logran avances serios contra la corrupción.

Con un puntaje de 71, Estados Unidos perdió cuatro puntos, abandonando los primeros 20 países en el IPC por primera vez desde 2011. El puntaje bajo llega en un momento en que Estados Unidos está experimentando amenazas a su sistema de controles y equilibrios, así como una erosión de las normas éticas en los niveles más altos de poder.

Brasil cayó dos puntos desde el anterior ranking a 35, y también obtuvo su puntaje de IPC más bajo en siete años. Junto con las promesas de acabar con la corrupción, el nuevo presidente del país Jair Bolsonaro, dejó en claro que gobernará con mano dura, amenazando muchos de los hitos democráticos logrados hasta la fecha.

Desafortunadamente, esta nueva realidad, que también es parte de una tendencia global, está transformando la «forma de hacer política» en toda la región, donde los líderes de estilo autoritario están socavando las prácticas democráticas.

Desde 2012, Chile, México y Nicaragua muestran una fuerte disminución en sus puntajes respectivos, al no lograr avances significativos contra la corrupción.

Con un puntaje de 25, Nicaragua cayó cuatro puntos sobre el IPC en los últimos siete años.

Esta disminución constante refleja el panorama político del país y los desarrollos recientes: después de más de una década en el poder, el presidente Daniel Ortega controla la mayoría de las instituciones democráticas de Nicaragua, frenando su efectividad e independencia. En los últimos años, el presidente también reprimió los derechos políticos de los ciudadanos, quienes a pesar de una violenta reacción violenta, salieron a las calles en cantidades abrumadoras para protestar contra su gobierno autoritario.

Con puntajes de IPC de 67 y 28 respectivamente, Chile y México también experimentaron una caída de cinco y seis puntos desde 2012, respectivamente. En los últimos años, ambos países mostraron enormes escándalos de corrupción. Estos involucraron a líderes políticos, incluidos varios gobernadores en México, y sectores muy respetados tradicionalmente considerados libres de corrupción, como la fuerza policial chilena.

Aunque todavía con puntajes muy bajos de 34 y 35 respectivamente, Ecuador y El Salvador aumentaron sus niveles de IPC en dos puntos desde 2017. Además, con un puntaje de 40, Argentina aumentó un punto desde 2017 y ocho puntos desde 2015, mostrando leves mejoras.

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